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23/7/12

Los helados


            Son sin duda las estrellas del verano, tan deliciosos y buenísimos… Nos chupamos los dedos, se nos cae la baba cuando pensamos en ellos y rebañamos la tarrina o el palito hasta dejarlo seco. Muchos de nosotros seriamos capaces de comernos uno tras otro hasta acabar con todos y es que un verano sin ellos no sería lo mismo. Sus anuncios son altamente tentadores, nos invitan constantemente a “caer en el pecado” pero siempre por una buena causa: el placer sin fin que te provoca comerlos. ¿Pero merece realmente la pena? ¿No intentan estos anuncios tan “provocativos” enmascarar una realidad tan evidente como es que los helados son elevadamente calóricos y aportan una gran cantidad de azúcares refinados?

       Veamos cuales son los helados más calóricos y una comparativa con otro tipo de alimentos no tan bien “aceptados” pero con el mismo aporte de calorías 








Como has podido comprobar, muchos de estos helados forman parte de nuestra vida cotidiana. Podría decirse que,  un día sí día y otro no, cae uno de ellos en nuestra dieta, sin percatarnos de la pequeña “bombita” que representan sin apenas darnos cuenta. Pensándolo bien no son tan fabulosos como nos quieren hacer creer, por ello debes recordar que su consumo debe ser más ocasional que diario.


¿Qué te ha parecido el resultado?



18/7/12

¿Cómo puedo saber si la dieta que estoy realizando es adecuada?


      Aquí tienes unas sencillas pautas que te permitirán saber de manera rápida y sencilla si la dieta de adelgazamiento que estás siguiendo te va a permitir obtener los resultados que tanto quieres. 

      Una CORRECTA Y ADECUADA dieta de adelgazamiento nunca debe de:

  • ·         Prometer una pérdida de peso rápida: más de 5kg al mes.
  • ·         Prometer que la dieta se llevará a cabo sin ningún tipo de esfuerzo,  (“se puede      comer de todo”) y (“no hace falta hacer deporte”).
  • ·         Asegurar que son totalmente seguras y sin riesgos para la salud.
  • ·         Contradecir a colectivos sanitarios de reputación reconocida.
  • ·         Salir en las revistas, televisión y prensa como anuncios recurrentes donde se destacan los resultados obtenidos (“es increíble”) o (“es mágico”)
  • ·         Proceder de algún familiar o vecino al que le ha funcionado.
  • ·      Tener como imagen a un personaje famoso al que le ha funcionado sin ningún tipo de problema y que aporta su testimonio.
  • ·         Utilizar testimonios, historias o relatos de gente de a pie para aportar credibilidad.
  • ·         Tener un nombre llamativo o pintoresco. (“dieta de la Luna”)
  • ·      Prohibir y diabolizar a algún alimento o grupo de alimentos atribuyéndole cualidades erróneas (“prohibido comer fruta”)
  • ·         Basarse en productos o se aconseja el consumo de ciertos productos dietéticos a los que se atribuyen propiedades mágicas y que sin ellos la dieta no surge efecto.

Ahora que tienes esta pequeña lista, es hora de que cojas tu dieta y que revises punto por punto si existe alguna coincidencia o similitud entre ellas…


En caso de que así sea…ESTAS FRENTE A UNA DIETA MILAGRO! 

NO PIERDAS MÁS EL TIEMPO Y PONTE EN MANOS DE UN PROFESIONAL DE LA NUTRICIÓN  

3/7/12

La dieta hipocalórica


          Cuando muchos de nosotros oímos hablar de este tipo de dieta, rápidamente se nos viene a la mente la imagen errónea de un régimen alimentario severo y estricto, con un aporte reducido de alimentos y, por tanto, de calorías (suelen rondar las 1.200 a 1.500 Kcal.) que, con su realización daría y continua, conducen a la persona que la realiza a una reducción de su peso. Pero esto no es siempre así, ya que tenemos un concepto equivocado de lo que significa este término así como sus connotaciones.

          Por lo general, se trata del tipo de dieta que pautamos a nuestros pacientes cuando éstos padecen un sobrepeso u obesidad, donde buscamos una pérdida de peso a lo largo del tiempo. Realmente una dieta hipocalórica es aquella que restringe el consumo de calorías por debajo del consumo habitual del paciente, es decir, si una vez realizado el registro alimentario de 5 días se establece que el consumo diario medio del paciente se encuentra en 3.000 Kcal, una dieta hipocalórica sería aquella que estuviera por debajo de este consumo, alrededor de las 2.500 Kcal. Es por ello, que es tan importante la realización de un buen registro alimentario para su posterior análisis en la consulta ya que, de no hacerlo, estamos imponiendo una dieta de 1.500 Kcal a una persona habituada a la ingestión de 3.000 (exactamente el doble). Este descenso tan brusco (de un día para otro) puede afectar tanto física como psicológicamente al paciente (deja de comer la mitad de lo que come de repente y sin previo aviso).

Concepto general de dieta hipocalórica

            Como consecuencia de este tipo de actuación (son las conocidas dietas de cajón, en la que los supuestos profesionales pautan el mismo tipo de régimen a todos sus pacientes, sin preguntarles a penas que comen y en qué cantidad) es la aparición de:
  • Un gran índice de fracaso en las terapias de adelgazamiento, ya que ninguna de ellas tiene en cuenta el tipo de vida, horarios, necesidades, ámbito familiar, recursos económicos y, sobre todo, el consumo diario de Kcal. que en ningún caso cuantifican de manera numérica y que es la BASE para realizar la dieta personalizada. El paciente recibe una dieta que nada tiene que ver con su persona y que, por lo general, realiza durante un breve periodo de tiempo (el que dura su motivación) y después se cansa y abandona al no poder compaginarla con su vida (se queda pegada en la nevera…).
  • Se produce un fuerte descenso del peso en poco tiempo (el paciente come la mitad de lo que comía antes y se produce la pérdida de peso inevitablemente), pero las consecuencias vienen al dejar la dieta y volver a su vida habitual (el paciente ha entendido que la dieta es una fase paralela a su vida, un “sacrificio” a realizar en un momento puntual para conseguir un objetivo, pero su visión es errónea ya que la dieta debe penetrar en la vida habitual del paciente para instaurarse de manera permanente. El retorno a las viejas costumbres provoca la aparición del efecto yo-yo. Pensar una cosa….Si mi cuerpo se ha habituado durante 2 meses a ingerir 1.200 Kcal y a andar todos los días 30 min y una vez que estoy en mi peso deseado, me olvido de todo lo que he hecho durante esos 2 meses y vuelvo a mi vida de antes… ¿Cómo reaccionará mi cuerpo? La respuesta es muy sencilla: aprovechará el exceso de alimento para almacenarlo de nuevo.

         Una vez realizada esta aclaración y visto cómo se debe establecer una dieta hipocalórica, también me gustaría comentaros que, en este tipo de dietas (como en cualquier otra) debe prevalecer el equilibrio, la variedad, la suficiencia y por encima de todo la salud. Una dieta hipocalórica no tiene porqué ser aburrida ni repetitiva si se realiza de manera adecuada (se puede comer de todo en las cantidades establecidas, siempre incluyendo alimentos de todos los grupos sin restringir ni diabolizar a ningún otro); Puede ser suficiente (disminuyendo de manera progresiva el aporte de Kcal de la dieta hasta llegar a las recomendadas por edad, altura, sexo y actividad física); Equilibrada, para que aporte todos los micronutrientes (vitaminas, minerales y agua) y macronutrientes (lípidos, hidratos de carbono y proteínas) en sus cantidades y proporciones establecidas.

CUIDA TU SALUD A TRAVÉS DE UNA DIETA ADECUADA